lunes, 20 de octubre de 2008

Fin del crucero


Madrugueti a las 6 de la manana. Suena la chicharra del crucero y una de las chinitas recorre todos los camarotes golpeando las puertas. Es entonces cuando alguno recuerda haber jugado con la pizarra de las actividades intentando buscar similitudes entre los caracteres chinos y las partes del cuerpo humano. Roberto, sigilosamente, ya se habia baniado y tomado un tecito, listo para la actividad hasta entonces para nosotros incierta. Gertru, tomando los sabios consejos del Dr. Sokolinsky y asimilando el horario, decide quedarse haciendo noni para poder darlo todo en los dias que vendrian. Gertru no lo sabia, pero las madres chiinas que iban en el barco preguntaban por el. Contando 1,2,3 con los dedos nos intentaban preguntar por el paradero de nuestro amigo, ante lo cual nosotros siempre respondiamos agarrandonos la panza, gritando: ah, ah, ah!! para explicar su estado. No solo eso, sino que la madre de nuestra interprete le preparo un te magico para que sane y le regalo otro para el dia siguiente, el cual tuvimos que esconder para no daniar sentimientos (el matutino no se lo tomo, al parecer era jodido de tragar). Como muestra de agradecimiento el fondo monetario aprobo la compra de un obsequio a la madre china.
Nos suben a un bote con cara de dragones (nuestra chinita interprete nos esperata con su madre para que viajemos juntos) y zarpamos a la excursion. Nos llevan a ver un corte en la tierra que tiene unos 600 mts de profundidad y al parecer el mas grande del mundo. Al final del recorrido terminamos en un teatro esperando por la funcion. Otra del poeta Sun Yen y sus actos heroicos para la grandeza de la Nacion China. Vuelta al barco, el testeo de estado de salud del ninio Gertruda ha resultado satisfactorio: se reincorpora a las actividades. Ultima excursion> la Gran Represa, tambien la mas grande del mundo. Ahi, nos perdemos de nuestro grupo, el que tiene que quedarse en la ciudad Yichang, para poder ir a Wuhan. Luego de varias travesias, diccionario de por medio, vimos asomarse en el horizonte el perfil de Roberto, quien tambien iba a Wuhan. Claro, lo seguimos. Bus a Wuhan + taxi al hotel. Broche del dia: fideos con la mano al mejor estilo naufrago. Nos baniamos y nos vamos a dormir que al otro dia habia que tomarse el avion a Shanghai.

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