lunes, 20 de octubre de 2008

Chanchin



Viajamos en avion de Guilin a Chonquing. El grupo tiene un arranque de seriedad y decide ir casi 2 horas y media antes al aeropuerto. Demasiado tiempo, el aeropuerto esta vacio. Decidimos descansar un poquito, y en un abrir y cerrar de ojos, estamos rodeados de chinos. Un chino se anima a hablarnos, pero la comunicacion es infructuosa. El no puede llegar a entender que nosotros no hablemos chino y hasta nos llega a escribir en su mano varios caracteres chinos con lo que intenta decirnos. Ya cansados de no poder entender (este proceso, casi rutinario para nosotros es tremendamente cansador) rompemos con el martillo y sacamos nuestra frase salvadora de emergencia de nuestra guia Espasa de conversacion: "no hablamos chino". Charla terminada y a dormir de nuevo. Suenio que se prolonga durante todo el viaje en avion, tapados con una mantita hasta llegar a Chonchin (se pronuncia asi). Llegamos y la decision de siempre: taxi o shuttle. Nos decantamos por el taxi, un poquitin mas caro pero un gran alivio para nuestras espaldas mochileras; y para Gertru que lleva su super valijota (que ya lo consideramos el 4to integrante del grupo). La que maneja el taxi es una chica, se las ve muchisimo manejando buses grandes y taxis. Para varias veces durante su recorrido y nos empieza a hablar. Nosotros, inamovibles dentro del taxi, nos limitamos a pronunciar el nombre del hotel donde tenemos que ir para tomar el crucero. Ella habla por telefono, mira en el mapa, hasta que enfila con nuevo rumbo. Nosotros, no nos bajamos ni en pedo. Al final llegamos, no sin antes darnos una vueltita por una agencia de viajes para ver si queriamos algo. Nos intenta cobrar demas (una vez que se arregla un precio son muy respetuosos, aunque siempre hay alguno que otro que te pide que le des un poquito mas), En el hotel, como siempre, nadie entendia nada. Hasta que aparece el de la agencia, que habla ingles. Nos dice la hora que sale el barquito y que tenemos que estar y nos vamos a comer. Ardiente de occidentalidad, olvidando cualquier cruzada posible, le preguntamos al de la agencia donde hay un Mcdonalds. Nos explica, pero no llegamos y terminamos inaugurando un nuevo atracon:el de pizza hut (desde ahora Hutattack). Vamos par el barquito. Nos hacen caminar un mont'on hasta el bus que nos lleva. El bus va a pleno, nos ponen las credenciales con nuestro camarote y la foto ficticia de un barco de lujo (supongo que lo hacen para hacerte ilusionar). Viajamos en posicion bolita todo el viaje, porque los asientos de los buses son muy chiquitos, pero aliviados porque pensabamos que iba a ser poco tiempo...terminan siendo unas lindas 4 horitas, llenas de peliculas chinas a todo volumen y condimentado con gargajos ruidosos de chinos que cada tanto escupen al piso, muy tranquilos. Llegamos al barquito, comienzan nuestras aventuras acuaticas...

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